Wall Street: la interna de la Rosada con Sturzenegger que despierta preocupación

Empieza a crecer el pesimismo sobre la evolución de la macro entre los mercados que financian a Macri.

La época en que todo lo que hacía el gobierno de Macri era elogiado sin atenuantes en Wall Street, parecen haber quedado atrás. Se trata de un dato crítico para el actual Gobierno que financia su gradualismo con permanentes emisiones de deuda que en su enorme mayoría le compran fondos que operan en ese mercado.

La primera evidencia pública de este malestar fue un cable de la agencia especializada Bloomberg del pasado viernes, en el que trazaba un cuadro muy crítico del manejo macroeconómico del gobierno Macri, con especial acento en el regreso con fuerza del problema inflacionario.

En efecto, los inversores están cada vez más preocupados por los desajustes de la macro y la evidente guerra fría que se desató entre la Casa Rosada y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, luego que lo obligaran a relajar las metas de inflación para forzar una baja de tasas que hasta ahora ha sido más simbólica que real.

La falta de coordinación es evidente: El paquete de aumentos que definió la Casa Rosada para el primer trimestre, hace que en solo 3 meses se consuma casi la mitad de la meta (6-7% en el primer trimestre). Incluso, una reciente propuesta de los economistas Milei y Giacomini puso el dedo en la llaga: El Central debería dejar de financiar al Tesoro con emisión que luego esteriliza con Lebac, generando un altísimo déficit cuasifiscal que hoy ronda los 3,3 puntos del PBI. Fue su manera de señalar que el ajuste real sigue demorándose.

La toma de control del diseño de la macroeconomía de Mario Quintana, sin experiencia ni formación en temas macroeconómicos, agravó la inquietud del mercado.

La toma de control del manejo de la economía del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, un hombre sin experiencia ni formación en temas macroeconómicos, agravó las inquietudes.

Con un agravante: Quintana opera desde un segundo plano, por lo que en muchas situaciones delicadas el gobierno se queda sin un vocero claro de qué es lo que pretende el gobierno, como pasó en la última escalada del dólar. Como nadie se siente responsable, nadie explica de manera global lo que se busca.

“La interna y descoordinación entre el gabinete económico y Sturzenegger ya es inocultable”, confirmó a LPO un operador al tanto de las desinteligencias.

De hecho, en un sector del gabinete económico creen que el presidente del Central dejó que escale el dólar sin intervenir -como subrayó de manera sugerente en su comunicado del viernes- para agigantar el temor a una escalada inflacionaria y justificar así una decisión que en el mercado intuyen: No estaría dispuesto a convalidar las bajas de tasa que le piden desde la Casa Rosada.

Frente a la inacción de Sturzenegger fue el Banco Nación el que salió a comprar dólares para frenar la divisa. Lo que proyecta una nueva inconsistencia: Quintana empujó la devaluación de las últimas semanas para volver a un tipo de cambio más competitivo que ayude a la producción. ¿Entonces porqué mandó a frenar el dólar?.

Esta situación, que agrava las dudas del exterior, sumó una novedad: Históricamente el mejor vínculo con los mercados extranjeros fue el ministro de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, pero sus explicaciones y las de otros funcionarios de primera línea ya no alcanzan -por repetidas- a despejar las dudas.

El peso argentino fue la moneda de los mercados emergentes que más sufrió la caída de Wall Street. La vulnerabilidad externa de la Argentina no es una novedad: El Instituto Internacional de Finanzas (IIF) la ubicó entre los tres países más frágiles ante un shock externo, junto a Turquía y Ucrania. (La Política Online)

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