Valorant: lo que se viene en los e-sports

Pasó el tiempo, cambiaron las cosas. Y hay asuntos que a esta altura sólo hay que sobrevolar: el mercado se ensanchó, los jugadores se profesionalizaron, las marcas se acercaron y el universo de los videojuegos encontró un summum nunca antes visto en la historia. El 27 de octubre de 2009, la compañía Riot Games lanzó uno de los videojuegos que modificó el destino de los esports: League of Legends. Y diez años después, apoyados en ese éxito, la misma compañía se despachó con VALORANT, el shooter (juego de disparos) que es sensación durante la cuarentena y que vino para quedarse.

En lo formal, VALORANT es un juego competitivo de disparos de cinco contra cinco. Y en su universo hay un hipervínculo al Counter-Strike (clásico inoxidable de los shooters) que lo hace amigable, llamativo y magnético. “Lo que a mí me enganchó del VALORANT es que, cuando era chico, jugaba al Counter-Strike 1.6”, asoma Guido Pella, tenista argentino y jugador asiduo de la nueva gema de Riot Games. Y sigue: “Dentro de todas las diferencias que tiene, es prácticamente el mismo concepto: cinco atacan, cinco defienden, hay que plantar una bomba y los defensores deben desactivarla”. Pella es una de las celebridades que están jugándolo, entre las que también se destacan el delantero de la Selección argentina Kun Agüero y el actor Federico Bal.

“Para cualquier jugador que haya experimentado otros FPS (juegos de disparos en primera persona), es fácil adaptarse. Diseñamos los personajes y sus habilidades con un concepto construido alrededor de dos aspectos principales: el trabajo en equipo y la creatividad”, detalla Trevor Romleski, Senior Game Designer de VALORANT. “Hicimos un juego que nosotros mismos querríamos jugar”, amplía Raúl Fernández, Gerente General de Riot Games Latinoamérica.

Amén de la reconocida influencia de viejos juegos tácticos como Counter-Strike 1.6 o R6 Rogue Spear, donde los escenarios tensos y los disparos precisos daban una sensación de alto riesgo, los desarrolladores también se apoyaron en los juegos de estrategia. “Encontramos inspiración en juegos con un fuerte uso de habilidades creativas, como League of Legends o World of Warcraft, donde la mecánica condujo a tácticas creativas y estratégicas”, dice Fernández.

Asimismo, más allá del parentesco de sangre, VALORANT mantiene relación estrecha con League of Legends, ya que cada héroe tiene su propia misión. “De fondo, VALORANT es una competencia con nosotros mismos y el nivel de servicio que hemos entregado anteriormente. Mejorar el servicio, la experiencia y la propuesta creativa fueron los motores para mantenernos vigentes”, continúa Fernández.

Un nuevo éxito de Riot Games

A poco tiempo de su lanzamiento, VALORANT ya cuenta con una enorme (e-n-o-r-m-e) comunidad en internet. Y, entre otras cosas, eso se sostiene gracias a que el ecosistema de creadores de contenido (desde gamers hasta influencers, pasando por reseñistas y youtubers especializados) ya confiaban en Riot Games como compañía.

En su lógica democrática y a diferencia de otros juegos modernos, VALORANT puede jugarse en prácticamente cualquier computadora y está optimizado para tener un buen rendimiento en una gran cantidad de hardwares. Por cierto, el juego es completamente gratuito y se monetiza mediante microtransacciones para conseguir elementos cosméticos y accesorios. También, cuenta con servidores estables para garantizar una buena vida online.

“Ahora nuestro reto es seguir creciendo y ofreciendo la mejor experiencia por las siguientes décadas”, aventura Juan José Moreno, PR Manager de Riot Games. “Estamos entusiasmados de ver cuál es el apetito de la comunidad por la historia”, completa Anna Donlon, Productora Ejecutiva de VALORANT.

De esta manera, la comunidad sigue agrandándose gracias a la plataforma Twitch, con sus casters y sus streamings en vivo. En boca de Carla del Castillo, Senior Partner Manager de Twitch: “Estos son tiempos muy emocionantes para jugar VALORANT en Twitch. Después de la campaña Twitch Drops, que lanzamos para que los miembros de la comunidad pudieran obtener acceso anticipado al juego a través de transmisiones en vivo, seguido por el torneo Twitch Rivals, hemos visto un gran impulso”.

El gaming en Latinoamérica

Por estos días, Latinoamérica es una de las regiones en que los videojuegos y los esports no paran de crecer. Por eso, VALORANT acaba de sumar en su cast a Reyna, un personaje de origen mexicano. “Fue una decisión a nivel global y el equipo de desarrollo de VALORANT estuvo en constante conversación con el equipo de Riot Games Latam”, detalla Moreno. “Reyna es una mujer fuerte que va por todo y tiene la habilidad de curarse a sí misma. Representa muy bien a la mujer latina: tiene personalidad y resiliencia”, sigue.

Desde un principio, el equipo de desarrolladores de VALORANT de Riot Games quiso capturar la misma sensación de juego en equipo y de toma de decisiones que causaron desde siempre los juegos de disparos. Y, además, abordaron diferentes formas de tácticas y estrategias. “El resultado que obtuvimos no sólo captura esa sensación, sino que también la mejora y la lleva a un espacio que permite que brille más la creatividad personal del jugador”, sostiene Joe Ziegler, Game Director de VALORANT.

La verdadera clave de su jugabilidad está en saber qué personaje funciona mejor para cada situación. Y, por caso, es uno de sus aspectos más disfrutables: probar y probar. “Lo que más me enganchó es que hay muchas habilidades y cada héroe tiene diferentes misiones. Es parecido a lo que pasa en League of Legends”, se regocija Pella, que anda enganchadísimo. “Mi personaje favorito es Phoenix, que es un duelista y es el que se encarga de ir al frente y hacer el mayor daño posible”, nerdea el deportista. Por su parte, el jugador profesional de Infinity Esports colombiano Juan Esteban “sickLy” Valencia Estrada agrega que “no hay prácticamente límites para muchas de las cosas que puedes inventarte”.

¿Y quién gana?

Al ser un juego táctico, implica conocer al detalle la experiencia de cada arma y el daño que ocasiona según la zona de impacto. Entonces, es un juego en el que se destacan quienes tienen precisión y velocidad para decidir qué arma usar en el momento adecuado. Amplía el tenista: “Por ejemplo, Phoenix tiene una ulti que lo hace invencible por unos segundos. Y eso, si lo usás bien, te da una visión del mapa terrible y podés seguir eliminando personajes”. De nuevo y en pocas palabras: hay un arma para cada estilo y cada una tiene sus bondades y limitaciones.

En cuanto a sus gráficos, VALORANT se acerca a los cartoons y se alejan del verosímil del estilo Medal of Honor, Call of Duty o cualquiera de la saga de Tom Clancy. Más bien, su estética se acerca a Fortnite o a Overwatch, pero goza de algunos detalles que lo hacen “más serio”. Entretanto, por ahí radica esa eterna tensión de dibujitos que no son dibujitos y que aturden a algunos padres. ¿Es un juego para chicos que usan los grandes o es un juego de grandes que usan los chicos? A su vez, cada personaje tiene sus propias animaciones, y cada mapa, su propia lógica. Los gamers (chicos y grandes), chochos. “La comunidad de VALORANT es bastante diversa y entretenida. Disfruto lo apasionados y competitivos que son. Y disfruto mucho de su creatividad, en especial con los memes”, bromea Moreno.

Partidas largas y frenéticas, habilidades únicas, fauna sin igual: VALORANT llegó para levantar aún más la bandera del Counter-Strike y de todos los FPS. Rápidamente, ya asoma como una de las grandes cartas del mundo competitivo de los esports. Y está a cinco minutos de convertirse en el próximo gran videojuego mainstream en la historia. Imanta, entretiene y no suelta. “Es un juego que voy seguir jugando por mucho mucho tiempo”, concluye Pella.

(El Planeta Urban0)

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