Susana Giménez habló de la violencia de Carlos Monzón: «Me dejó un ojo negro»

Susana Giménez contó varias veces el calvario que vivió al lado de Carlos Monzón, el celosísimo boxeador que derrochaba pasión en la intimidad y le robó el corazón. Lo que empezó como una gran historia de amor se convirtió en una pesadilla y ahora, después de varias décadas, la diva detalló el episodio con el que decidió ponerle punto final al romance.

«Me golpeó, en Nápoles, no me lo olvido más. Se dijeron muchas pelotudeces al respecto, como que me pegaba seguido, así que dejémoslo claro: me pegó esa noche en Italia, fue horrible», disparó en diálogo con Clarín.

La rubia reconoció que el hombre, de quien estaba enamorada, le dejó un ojo negro porque vio que otro hombre la saludó: «Viajamos a Italia a filmar una película y estaba celoso de Luc Merenda, un actor francés que trabajaba en el film. El pobre tipo tuvo la desgracia de venir a saludarme a mi roulotte,que es como una casa rodante. Estuvimos hablando un minuto, lo juro. Y Carlos lo vio bajar. Y cuando vi que lo vio dije ‘Chau, listo«.

Susana Giménez

Según su experiencia, Monzón «era un enfermo de los celos»: «Esa noche había una fiesta y yo no quise ir porque sabía lo que iba a pasar. Cuando volvió al hotel estaba totalmente en pedo y agresivo. Empezamos a discutir a los gritos, me fajó y salí corriendo de la habitación. Recuerdo que en el pasillo caí en los brazos de su guardaespaldas, Gino, que me supo contener”.

Luego del violento acto del por entonces actor, ella regresó a la Argentina con una decisión tomada. «No quiero más esto», se dijo. En una nota con Gente, la conductora sostuvo que el máximo representante del boxeo de nuestro país también se volvía loco porque «no tenía nada que hacer durante el día».

«Yo lo incitaba a buscar un trabajo que lo motivase, que encontrara otra pasión como había sido el deporte. Pero no pudo ser. Se metía en los bares, jugaba a las cartas con amigos y chupaba. Era muy especial. Yo tenía que seguir con mis cosas y entonces él empezó a no ser tan adorable como lo había sido siempre», explicó.

Susana Giménez

La diva de los teléfonos no duda de que se amaron «brutalmente». Tanto es el cariño que ella le tenía que hasta «lo pulió». «Me ocupé mucho de él. Le enseñé a esquiar. Contraté a una profesora de dicción para que le enseñe a hablar, a pronunciar las ‘s’. En casa nos sentábamos juntos y le hacía hacer cuentas, dictados, jugábamos a la maestra. Yo le hice leer su primer libro, la novela Tiburón. Siempre me lo agradeció», resaltó la estrella de la TV.

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