Los incendios no dan tregua

Pérdidas multimillonarias.

El factor climático le está jugando una mala pasada al campo argentino. Por un lado, la sequía, las altas temperaturas y tormentas han generado en gran parte los incendios de más de 300.000 hectáreas agrícolas en La Pampa y Mendoza; por el otro, la falta de humedad, según las estimaciones de diferentes entidades reduce en 4 millones de toneladas la cosecha del maíz y la soja.

Según el pronóstico del INTA, el fin de semana traería alivio y cierta esperanza a la zona núcleo.

Según la entidad, debido a la situación hídrica por la cual atraviesan las regiones del Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa y Sudeste de Buenos Aires, la proyección de siembra de soja se ajusta a 18 millones de hectáreas, y reflejaría una nueva disminución del 6,2% con respecto al ciclo anterior, en el que se sembraron 19,2 millones de hectáreas.

Al respecto, la BCBA detalló: “Avanza la siembra cubriendo a la fecha el 94,3% de la superficie ahora proyectada en 18 millones de hectáreas, reflejando un progreso intersemanal de 6,7% y manteniendo un retraso interanual de -2,1 puntos”

Por otra parte, en lo que respecta a la siembra de maíz, la bolsa porteña señaló que “se encuentra demorada por la falta de humedad en el norte del país, mientras que en el centro y sur del área agrícola la implantación del cereal transita su tramo final”.

En cuanto al crecimiento y desarrollo, el panorama agrícola indica: “Los lotes tempranos llenan grano bajo una condición de humedad adecuada a regular”. De acuerdo al relevamiento de las primeras recolecciones en el Centro-Norte de Santa Fe, el panorama agrícola señaló que los rendimientos se ubicaron por debajo de los promedios zonales.

Proyecciones de la BCR:

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), publicó su Estimación Mensual Nacional, en la cual también señaló que caen las posibilidades productivas de la oleaginosa en 300.000 hectáreas, 200.000 más que lo estimado por la BCBA, lo que arroja una proyección de 52 millones de toneladas.

“Enero tiene en vilo al cultivo y a los productores con una gran ansiedad por las próximas lluvias. Las siembras tardías vuelven a protagonizar la campaña y serán las responsables de que los guarismos no sigan empeorando”, sentenció la entidad rosarina al compartir las proyecciones de la cosecha gruesa.

Del análisis de la BCR se desprende que a pesar de haberse sembrado 9,8% más de maíz que en el ciclo 2016/17, la primera estimación hecha sobre la evolución de los cuadros muestra un crecimiento en volumen solo del 5%.
Con un total de 6,43 millones de hectáreas y un ambiente de lluvias acotadas, la producción se estima en 39,9 millones de toneladas (restando un millón de hectáreas que no entrarían en el circuito comercial). “De esta manera, la nueva campaña apenas crecería en solo dos millones, cuando hasta hace un mes se esperaba superar 41,5 millones de hectáreas”, analizó la entidad.

Para el caso de la soja, el retraso en la evolución de las labores de siembra recorta el nivel de superficie sembrada a 18,5 millones de hectáreas. De todas formas, la BCR advirtió que “hay siembras pendientes en Buenos Aires sobre el límite de las posibilidades, y el guarismo podría seguir cayendo de no concretarse las lluvias que se esperan”.

Aunque aún no es posible estimar la producción, la entidad comentó que los últimos acontecimientos tienden a enmarcar la campaña en un ambiente de baja a moderada productividad, con muchos problemas por estrés termohídrico. Con este panorama, para la BCR el nuevo horizonte que se proyecta de producción retrocede a los 52 millones de toneladas.

Es alta la preocupación por lo que puede pasar en las próximas semanas. Según la bolsa rosarina, en caso de darse un importante cambio pluvial durante los próximos dos meses sería posible alcanzar mejores productividades y revertir el sombrío panorama actual.

Fuente INFOBAE