Julio de Vido renunció a su pedido de prisión domiciliaria

Cuando Julio de Vido estaba por conseguir que el Cuerpo Médico Forense evaluara su estado de salud, resolvió desistir de su pedido de prisión domiciliaria.

Afirmó que el juez Claudio Bonadío ordenó un estudio médico de manera compulsiva, sin respeto a la «dignidad humana» y sin que estuvieran sus peritos.

«La nueva y sistemática violación de derechos que padece lo llevó a desistir de la solicitud de arresto domiciliario efectuado por su defensa», informaron los abogados.

Las razones: Insulinodependiente, con hipertensión arterial y enfermedad vascular coronaria, De Vido también habló de úlceras y un nódulo en el pulmón que justifican su salida de la cárcel para cumplir allí su preventiva. Según la defensa, su estado de salud se agravó desde que está detenido en Marcos Paz, en octubre del 2017.  A fines de julio, solicitó irse a cumplir la prisión a su casa, en su chacra de Zárate y propuso ser controlado con una tobillera electrónica.

El ex ministro no solo habló de su cuadro de salud sino también de los 70 años que está «transitando». El calendario, sin embargo, marca que tiene 69 años cumplidos. En diciembre cumplirá la edad que la ley lo habilita para pedir irse detenido a su casa.

La defensa estaba convencida de que un análisis por parte del Cuerpo Médico Forense (y no del Servicio Penitenciario, como el que obraba en la causa) demostraría el agravamiento de su cuadro de salud y la necesidad de que fuera a cumplir su detención en su chacra de Zárate.

La salida del ex funcionario de la cárcel dependerá del tribunal oral que tendrá en sus manos el futuro debate oral.

 

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