Huracán Florence: la velocidad de sus vientos ha bajado pero sigue siendo considerado un ciclón “extremadamente peligroso”

Los vientos pueden haber reducido su velocidad a 175 km/h, sin embargo, la lentitud con la que se desplaza la tormenta podría significar que se quede merodeando durante días, provocando inundaciones catastróficas.

Unos diez millones de personas se encuentran bajo algún tipo de alerta.

El tamaño del huracán Florence es “asombroso […] Podría cubrir varios estados fácilmente con solo las nubes. Esto no es solo un evento costero”.

Esa fue la advertencia que lanzó Ken Graham, director del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) de Estados Unidos, sobre el huracán Florence, que ahora se espera toque tierra este jueves un poco más al sur de lo pronosticado, sobre la frontera entre Carolina del Norte y del Sur.

Georgia se ha añadido a la lista de estados en declarar emergencia, junto con las Carolinas, Virginia, Maryland y Washington DC, capital de EE.UU.

Pero la reevaluación del huracán y su trayectoria no descartan el poder destructivo de Florence.

“Esta tormenta es un monstruo”, afirmó el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper. “Es enorme y violenta”.

“No se ha visto nada como lo que nos viene en 25 o 30 años, tal vez nunca. Es tremendamente grande y tremendamente húmeda. Grandes cantidades de agua”, dijo por su parte el presidente Trump en el Despacho Oval tras reunirse con las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) y de la agencia de gestión de emergencias FEMA.

Más de un millón y medio de personas han recibido órdenes de evacuar sus viviendas en las costas de Virginia, Carolina del Norte y del Sur, a medida que se aproxima Florence.

Sin embargo, la amenaza también llega al interior, donde el riesgo de inundaciones se extenderá hasta la próxima semana en algunas zonas de Tennessee, Georgia, Virginia Occidental, Ohio, Pensilvania, Maryland y el Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital, Washington.

Según John Johnson, gerente de una ferretería en Charleston, Carolina del Sur, la gente se ha llevado cientos de baterías, linternas, lonas plásticas y sacos de arena. Algo similar ocurre en las estaciones de gasolina, donde algunas se han quedado sin combustible por la alta demanda de vehículos de civiles y agencias del estado.

Los expertos consideran que el huracán Florence es una tormenta “extremadamente peligrosa” que podría causar numerosas pérdidas humanas y materiales.

1. Su intensidad

Los vientos de Florence han reducido un tanto su velocidad a 175 km/h, que sigue siendo peligroso y no se espera que continúen descendiendo..

Se mueve a cerca de 28 km/h y se prevé que disminuya su velocidad “considerablemente entre la tarde del jueves y el viernes” lo que significa que podría merodear durante días, descargando inmensos volúmenes de agua.

Esta es la tormenta más poderosa en amenazar a las Carolinas en casi tres décadas.

Los huracanes Hugo, en 1989, y Hazel, en 1954, causaron tanta devastación que sus nombres fueron retirados de la lista de nombres de huracanes.

Desde 1851, las Carolinas solo han sido afectadas por una decena de tormentas de, al menos, categoría 3. Seis de esas tormentas han afectado a los dos estados en la misma ocasión.

Rob Fowler, jefe de meteorología de la cadena WCBD-TV en Carolina del Sur, le dijo a la BBC que Florence estaba creciendo y que incluso se sentiría el impacto a 160 kilómetros de distancia.

Los expertos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) alertaron sobre la posibilidad de que el sistema genere una “marejada ciclónica que ponga en peligro las vidas humanas a lo largo de las costas de Carolina del Norte y Carolina del Sur”.

El aumento del nivel del mar podría alcanzar entre 2,7 m a 4 m en algunos puntos y no se descarta una cifra más elevada.

Para poner las cosas en perspectiva, cualquier marea de tormenta de más de 3,6 m es “mortal”, dijo el director del NHC, Ken Graham.

2. El pronóstico de que se va a “estancar”

De acuerdo con el pronóstico del NHC, una alta presión que se situará sobre Nueva Inglaterra cuando Florence toque tierra, hará que la tormenta no pueda seguir su trayectoria hacia el norte.

Eso podría hacer que se comporte como el huracán Harvey en 2017 en Texas, que se estancó entre la costa y tierra firme durante varios días, produciendo lluvias intensas e inundaciones catastróficas.

Cuanto más tiempo pasa un huracán sobre un mismo lugar, más lluvia arroja, saturando el terreno.

Así, esta “lluvia podría ocasionar inundaciones repentinas que amenacen la vida humana”, advirtió el NHC.

Se espera que Florence, que se mueve hacia el oeste-noroeste, produzca acumulaciones totales de lluvia de entre 38-63 centímetros, con cantidades aisladas de 89 cm en Carolina del Norte, Virginia y el norte de Carolina del Sur hasta el próximo sábado.

Esto es aún más preocupante si se considera que gran parte de las Carolinas ya están saturadas de lluvia por las grandes precipitaciones registradas en los últimos meses y la tierra no puede absorber mucha más agua.

3. Millones de personas a su paso

Solo entre las Carolinas y el estado de Virginia, los tres estados que han recibido órdenes de evacuación en sus zonas costeras, viven cerca de 25 millones de personas.

Para 1989, cuando Hugo golpeó a ambos estados -a Carolina del Sur con categoría 4 y Carolina del Norte con categoría 1-, los daños fueron por cerca de US$7.000 millones.

Solo en Carolina del Sur se perdieron cerca de 3.300 viviendas.

En esa época, vivían entre los dos estados cerca de diez millones de personas, cinco millones menos que hoy en día.

“Muchas de estas personas aquí no han visto una tormenta de esta fuerza”, afirma Chad Myer, metereólogo de CNN.

Esa falta de experiencia con los huracanes de muchos de los habitantes de la zona que quedará afectada por Florence también preocupa a los expertos.

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