Coronavirus: la economía determinará las próximas medidas

La próxima decisión que tome Alberto Fernández con respecto a la cuarentena que está siendo aplicada por el coronavirus, estará influenciada por la situación económica y eso determinará las decisiones de flexibilización venideras.

Alberto Fernández dio instrucciones para realizar obras para emergencia sanitaria en cárceles. Cristina Fernández de Kirchner hizo un único gesto. Fue un rato antes de ir a Olivos ayer para reunirse con el Presidente y lo limitó a los suyos, respaldando anuncios de Axel Kicillof junto a los ministros Sergio Berni y Julio Alak.

Hasta allí eso podría ser a la vez una pincelada fina de la interna. Pero en primer lugar resulta una expresión gruesa de la decisión de adjudicar todo lo ocurrido con las excarcelaciones a malas acciones de jueces y camaristas. Expone una salida de apuro, aunque seguramente la reacción oficialista haya sido alimentada por una lectura más amplia de la realidad. Es sabido que semejantes protestas, como el primer cacerolazo, pueden ser precipitadas por un elemento socialmente irritante –la cantidad y simultaneidad de prisiones domiciliarias sin reparo alguno- pero en general condensan otros humores, esta vez en tiempos de aislamiento.

Alguna encuesta sugería hace ya un mes una advertencia de fastidio colectivo y varios sondeos en las últimas semanas anotan caída de imagen gubernamental –aun en niveles altos- y crecimiento sostenido de la preocupación económica. Las encuestas generan reparos después de los desaciertos electorales. Con todo, hay datos que eran registrados por el sentido común, incluso no lejos de Olivos. Y que movilizan a los gobernadores, en tratativas casi a diario para aflojar las restricciones a la actividad social y económica en sus distritos.

Tal vez esa percepción precipitó el giro oficialista frente al tema de los presos y el coronavirus. Fue tan fuerte, y en algunos casos tan desmedido, que sacudió el ambiente judicial. Reabrió un frente siempre sensible y la respuesta tampoco resultó a la altura del punto en discusión: puso la carga en el poder Ejecutivo –nacional y de provincias- y eludió responsabilidades, en espejo con el despegue oficialista.

La presentación de Kicillof, ayer mismo, combinó un poco de todo ese juego. El gobernador anunció junto a sus ministros de Seguridad y de Justicia –Berni y Alak, los dos de línea directa con CFK- que destinará unos 800 millones de pesos a la creación de 1350 “nuevas plazas” en el sistema penitenciario provincial. Dijo sin muchas precisiones que eso ocurriría en los próximos meses. Eso, frente a una grave situación carcelaria, atribuida exclusivamente a la última de las gestiones anteriores, y con el agregado de críticas a la excarcelación de presos por delitos graves.

La exposición del gobernador bonaerense se anotó en la línea argumental de cero mirada autocrítica y con carga de responsabilidad exclusiva en jueces, camaristas y fiscales. Ya lo había expresado con algunos tuits, acompañando de hecho un largo mensaje presidencial por la misma vía que apuntó además a una campaña en contra del Gobierno. Lo novedoso, en todo caso, fue el anuncio a las apuradas de obras para atender el grave y crónico problema del sistema carcelario. El Presidente ya había dado una señal en el mismo sentido, anticipo del encargo al ministerio de Obras Públicas para la rápida construcción de centros para emergencia sanitaria en cárceles, sobre todo bonaerenses.

La presentación de Kicillof, ayer mismo, combinó un poco de todo ese juego. El gobernador anunció junto a sus ministros de Seguridad y de Justicia –Berni y Alak, los dos de línea directa con CFK- que destinará unos 800 millones de pesos a la creación de 1350 “nuevas plazas” en el sistema penitenciario provincial. Dijo sin muchas precisiones que eso ocurriría en los próximos meses. Eso, frente a una grave situación carcelaria, atribuida exclusivamente a la última de las gestiones anteriores, y con el agregado de críticas a la excarcelación de presos por delitos graves.

La exposición del gobernador bonaerense se anotó en la línea argumental de cero mirada autocrítica y con carga de responsabilidad exclusiva en jueces, camaristas y fiscales. Ya lo había expresado con algunos tuits, acompañando de hecho un largo mensaje presidencial por la misma vía que apuntó además a una campaña en contra del Gobierno. Lo novedoso, en todo caso, fue el anuncio a las apuradas de obras para atender el grave y crónico problema del sistema carcelario. El Presidente ya había dado una señal en el mismo sentido, anticipo del encargo al ministerio de Obras Públicas para la rápida construcción de centros para emergencia sanitaria en cárceles, sobre todo bonaerenses.

Fuente Infobae

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