Burbujas transparentes y domos para ejercitar

La «nueva normalidad» parece estar muy lejana para algunos sectores de la Argentina, pero no tanto para otros países. Los espacios individuales, aislados y con distanciamiento parecen ser la norma. En California, los gimnasios reabren sus puertas con estructuras que dividen a las personas. En Canadá, realizan yoga adentro de domos.

El objetivo es lograr la distancia social para evitar que las gotículas respiratorias puedan llegar de una persona a otra a través del habla, el estornudo o la tos, principales vías de contagio. Lo mismo sucede con los elementos o superficies: cuanto menos se tenga que tocar, mejor.

En California, y gracias a las pautas que publicaron las autoridades, un centro de entrenamiento reabrió sus puertas luego de tres meses con compartimentos individuales, para que los socios los usen y puedan mantener el distanciamiento social mientras realizan sus ejercicios.

Estructuras creadas con cortinas de baño y caños de tuberías, tienen tres metros de alto y cerca de dos metros de ancho. En su interior, cada alumno cuenta con sus propias pesas y un banco. De esta manera, se aseguran que los elementos no sean tocados por distintas personas antes de ser desinfectados.

Además, el personal del gimnasio se encarga de monitorear la salud de sus clientes, tomar su temperatura antes de que entren y se asegura de que haya suficiente desinfectante de manos en todas partes.

Las medidas tomadas apuntan a evitar algun contagio. El entrenamiento individual, aislado, con poca gente en las instalaciones y ventilación suficiente busca evitar ese tipo de ambiente que abre la posibilidad de una posible transmisión.

(TN)

-FF-

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